En la revista ilustrada de alpinismo Peñalara nos encontramos con artículos de Antolín Treceño. Destaco este texto de 2011, que copio y pego, porque ha sido tomado como base o referencia para muchos otros artículos, libros y expediciones de alpinistas varios.




Artículo extraído de: AQUÍ




 


 En un folleto sobre las Fiestas de El Bollo de Avilés de 1952 aparece esta foto de cuatro amigos, pone debajo los nombres de cada uno. El segundo, empezando por la izquierda, el más alto, se apellida TRECEÑO. Un recuerdo entrañable ya que es mi padre.




 


El amable archivero diocesano de Palencia hace ya casi 20 años, en la búsqueda de mi primer antepasado TRECEÑO registrado, me facilitó estos datos, que dejo aquí reflejados por si pueden ayudar a alguien con sus pesquisas.

Estos son las primeras personas en la zona palentina de apellido TRECEÑO de las que hay constancia. Recomiendo por supuesto pedir las partidas de bautismo legalizadas al Archivo Diocesano de Palencia, como hice yo.


Pedro de Treceño casado con Juana Casado. 

Hijos: -Isabel 08/09/1587

          -Llorente 17/08/1591

Diego de Treceño casado con María Bachiller

         -Antonio 29/12/1587

Diego de Treceño casado con Isabel Tejedor

         -Diego 15/04/1602

Diego de Treceño casado con Isabel Hernández

         -Pedro 19/09/1604 (fallecido el 03/12/1648 a los 44 años)

Diego de Treceño casado con María Tejedor

         -Florián 07/04/1611

Hernando de Treceño casado con Juana de Polvorosa (fallecida el 12/03/1612)

         -Hernando 01/08/1599 muerto párvulo

         -Hernando 22/08/1601

         -Juan 11/01/1607 (fallecido el 11/08/1661 con 54 años)

         -Gregorio 14/12/1610

   viudo casó con María Herrero (fallecida 07/11/1617)

         -Feliciana 15/06/1614

        -Toribio casado el 15/06/1642 en la Puebla de Valdavia con Marina Santiago González

   viudo casó con Catalina Ma(g)daleno

        -Anastasia 04/02/1619

        -Urbán 04/06/1622

        -Nicolás 19/12/1625

 Matías de Treceño (fallecido el 13/09/1645) casado con Petronila Álvarez

        -María 01/10/1606

        -Ana 07/03/1613 muerta párvula

        -Ana 21/02/1621

Domingo de Treceño (fallecido el 06/10/1636) casado con Catalina (fallecida el 07/03/1631)

       -Juan 31/12/1623

Pedro de Treceño Hernández casado con Inés Casado el 03/05/1630

       -María 22/09/1630 muerta párvula

       -María 20/01/1633

       -Juan 20/02/1635

       -Diego 11/10/1635

       -Inés 24/03/1639

       -Pedro 30/04/1643 muerto el 07/03/1661 con 17 años

       -Miguel 08/10/1645

Juan de Treceño de Polvorosa casado con María Aparicio (fallecida en mayo 1640 al nacer su hijo Alonso)

      -María 18/09/1633

      -Juan 01/02/1637

      -Alonso 30/05/1640

   viudo casó con María de Ayuela

     -Isabel 08/06/1641

     -Pablo 01/02/1643 fallecido el 13/02/1647 con 4 años

     -Josefa 29/03/1648

     -María 21/07/1652

     -Pablo 21/05/1657

 Juan de Treceño casado con María García

     -María 09/05/1649

     -Catalina 15/12/1650

     -Manuel 09/01/1653

     -José 12/04/1655

     -Juan 15/01/1657

     -Matías 25/02/1659

     -Domingo 22/05/1661

     -Andrés 09/12/1663

Alonso de Treceño Aparicio casado con Inés Martínez

            -Matías 24/02/1664

 

Mi rama genealógica TRECEÑO comienza con Hernando de Treceño casado con Juana de Polvorosade ese matrimonio nació Juan de Treceño que se casó con María de Ayuela en segundas nupcias y de ahí nació Pablo Treceño.

En rojo he puesto las personas de las que hay reflejado más adelante, según concordancia de fechas, matrimonio y posterior descendencia.

 

Miguel Ángel Alonso Treceño debuta en la poesía en 2016



El fotógrafo avilesino recopila 240 haikus en su primer libro, 'Cinco siete cinco'

Miguel Ángel Alonso Treceño sonríe, siempre suele sonreír, pero más cuando se le pregunta por el origen de 'Cinco siete cinco, colección de haikus' (Ediciones Camelot) su primer libro de poesía que, a lo largo de octubre, ha ido presentando en varias localidades asturianas, en una gira donde no faltó su Avilés natal.

«Siempre me gustó escribir. Publiqué en Twitter algún haiku y también en mi bitácora. Más tarde mandé unos haikus a la revista 'Maremágnum'. Me pidieron un currículum para acompañarlos y dije que estaba preparando un libro», explica antes de desvelar que, en ese momento, el volumen aún no existía.

Pero no se trataba de dejar mal a la publicación. Así que Alonso Treceño recopiló 240 haikus e inició un recorrido por editoriales hasta que Camelot lo incorporó a su colección de poesía. «En realidad son 241 poemas porque el sumario está escrito como si fuese un haiku», explica este admirador de la cultura oriental que titula el libro con el número de sílabas de los tres versos del haiku.

Si debe recurrir a una palabra para resumir el contenido de su poemario, ésta es la de variedad. Y es que agrupa desde textos donde la influencia oriental es evidente a temas cotidianos.

Sin duda, una influencia de su amplitud de lecturas, que cubren desde Mario Benedetti y su 'Rincón de haikus' a la escritura aforística, clásicos orientales, poesía japonesa o española.

 Información extraída de: AQUÍ.

Miguel Ángel Alonso Treceño saca dos libros más en 2022

 

'Misceláneas' y 'Hojas de otoño' son los dos nuevos libros que el escritor avilesino Miguel Ángel Alonso Treceño presentó en el Aula de Cultura de LA VOZ DE AVILÉS, coordinada por Mercedes de Soignie. El autor se mantiene fiel a los aforismos y el haiku, formas en las que ha expresado, hasta el momento, su creatividad.

De hecho, la gran novedad de esta nueva entrega es que las dos obras aparecen bajo el sello Fulcrum, su propia editorial. «Me cansé de no encontrar editorial: o no respondían o las condiciones no eran las más adecuadas. Así que opté por la autoedición», explica. Una vez superado el aprendizaje en el manejo de la plataforma digital, asegura, todo el proceso fue sencillo. Sus lectores pueden encontrar los ejemplares en Amazon o bien contactando directamente con él.

'Misceláneas' es una colección de quinientos aforismos que distribuye en cinco capítulos, escritos con la libertad propia del género del que es un devoto seguidor. Treceño asegura disfrutar con la escritura de los aforismos porque «condensan razón y poesía», al tiempo que es un género que ofrece «mucha libertad» a la hora de escribir, si bien confiesa el esfuerzo que le supone su escritura.

«He decidido auto editarme porque no encontraba ninguna editorial que me respondiese», explicó

Para Miguel Ángel Alonso, el aforismo «presenta una mala salud de hierro. Ahora mismo, todos los poemas y narradores incluyen en su currículum un libro de aforismos».

Van tres ejemplos de sus aforismos, seleccionados por el propio Treceño: «Este templo permanecerá cerrado por exceso de fe. Gracias por su comprensión».

El segundo: «Le llegaban tarde, con retraso, los conceptos, las ideas de lo libros que él ha leído. Él, mientras tanto, se asombraba y pensaba que estaba pensando».

Y el tercero: «España, el Plutón del espacio político y económico europeo».

'Hojas de otoño' es un libro de poemas, si bien sus 455 haikus se reparten en tres partes independientes: 'Hojas de otoño', 'Bagatelas' y 'Otros poemas'. «Se pueden leer como tres libros independientes», apunta. De hecho, señala que existe más unidad en cada parte que en el conjunto del libro.

En 'Hojas de otoño', Miguel Ángel Alonso ha optado por reunir los haikus de cuatro en cuatro en cada página, ofreciendo al lector la posibilidad de leer las diferentes composiciones como un único texto. «Muchos libros publican un sólo haiku en una página, prefiero unir varios», señala.

La primera parte, 'Hojas de otoño' es una colección en el estilo más clásico del haiku; en cambio, en 'Bagatelas' recoge sendos homenajes a Antonio Machado y a León Felipe. La tercera parte, 'Otros poemas' es una selección muy abierta. «Es un libro, pero se puede entender como tres», concluye en el acto celebrado ayer en el Centro de Servicios Universitarios de La Ferrería.

Combina su latido poético con la fotografía, que enseña en la Escuela de Artes y Oficios, además de haber ganado diferentes reconocimientos. «No influye mucho un campo en otro», asevera.

De momento sigue escribiendo (recientemente quedó segundo en un concurso de haikus en Barcelona), aunque no desvela cuando publicará nuevos libros. «Tengo una idea y la escribo, luego la corrijo. Suelo corregir mucho. Si volviese a leer 'Cinco siete cinco' estoy seguro que corregiría algo». Y se ríe.

 Información extraída de: AQUÍ


 

El primer TRECEÑO del que tengo constancia en mis investigaciones es Hernando de Treceño, desconozco su fecha de nacimiento, solamente sé que se casó con Juana de Polvorosa (fallecida el 12/03/1612) y que tuvieron cuatro hijos (Hernando que falleció párvulo, Hernando, Juan y Gregorio). Cuando enviudó de Juana se casó con María Herrero (fallecida el 07/11/1617) con quien tuvo dos hijos (Feliciana y Toribio) y viudo por tercera vez se casó con Catalina Magdaleno con quien tuvo tres hijos más (Anastasia, Urbán y Nicolás).

Mi árbol genealógico proviene del tercer hijo del matrimonio de Hernando de Treceño con Juana de Polvorosa: Juan de Treceño de Polvorosa nacido el 11/01/1607 en Buenavista de Valdavia y fallecido con 54 años el 11/08/1661

Juan de Treceño de Polvorosa se casó con María Aparicio (fallecida en mayo de 1640 en el parto de su último hijo Alonso) con quien tuvo tres hijos (María, Juan y Alonso). Viudo se casó con María de Ayuela con quien tuvo cinco hijos (Isabel, Pablo fallecido con 4 años, Josefa, María y Pablo; del que desciende mi familia).

Voy a ir resumiendo los descendientes a partir de aquí, en línea directa, hasta llegar a mi bisabuelo.

-Pablos de Treceño de Ayuela fue bautizado el 21/05/1657 en Buenavista.

Es hijo de Juan de Treceño de Polvorosa y María de Ayuela.

-José de Treceño Magdaleno fue bautizado en Buenavista el 04/10/1685.

Es hijo de Pablos de Treceño de Ayuela y Francisca Magdaleno Cantoral, quienes contrajeron matrimonio en Buenavista de Valdavia.

-Miguel Treceño Prado fue bautizado en Buenavista el 29/10/1713.

Hijo de José Treceño Magdaleno (Buenavista) y Ángela de Prado de Relea (Renedo de Valdavia).

-Francisco Polvorosa Rico nació el 06/12/1753 en Buenavista.

Hijo de Miguel Treceño Prado y María Rico Bastida, ambos de Buenavista.

-Romualdo Treceño Fontecha nació en Buenavista el 10/04/1789.

Hijo de Francisco Polvorosa Rico y María Fontecha Revilla, ambos de Buenavista.

-Mariano Treceño Pastor nació en Buenavista el 16/10/1827.

Hijo de Romualdo Treceño Fontecha (Buenavista) y María Pastor García (Polvorosa de Valdavia).

-Andrés Treceño Merino nació en Buenavista el 10/11/1866.

Hijo de Mariano Treceño Pastor y María Merino Quijano (Tabanera), fue su tercera esposa al enviudar de las dos primeras.




Andrés Treceño Merino nació en Buenavista de Valdavia, era hijo de Mariano Treceño Pastor nacido en 1827 en Buenavista de Valdavia y María Merino Quijano (su tercera esposa, natural de Polvorosa de Valdavia). Se casó en Tabanera de Valdavia el  18/02/1892 con Fidela Quijano Fernández (Tabanera de Valdavia), que era hija de Elías Quijano y Marta Fernández, ambos de Tabanera de Valdavia

Andrés y Fidela tuvieron en Polvorosa de Valdavia catorce hijos, varios murieron muy niños. Andrés falleció en Polvorosa de Valdavia el 09/02/1913 con casi 47 años de edad.

 1) Saturnina Treceño Quijano, nació el 29/11/1892 y falleció el 13/10/1893.

2) Victoria Treceño Quijano, nació el 16/11/1893. Se casó con Basilio García Fernández el 29/06/1913. Tuvo siete hijos.

3) Párbula Treceño Quijano, nació y falleció el 19/12/1895. El nombre de Párbula era una de las formas de denominar a niños que nacían y morían el mismo día.

 

4) Jesús Treceño Quijano nació el 14/01/1897. Se casó en Revilla de Collazos con Paz Bravo y tuvo seis hijos.

 5) Mª de los Dolores nació el 14/09/1898 y falleció el 16/07/1899. 

 6) Antolín nació el 02/09/1900. Mi abuelo (en la foto de arriba con seis años de edad). Se casó con Balbina García Andrés en Saldaña. Luego se fue a vivir a Avilés (Asturias). Tuvieron cinco hijos. Mi abuelo falleció en Avilés el 16/01/1985.

 7) Y 8) Iluminada y Andrea. Gemelas nacidas el 28/11/1901. Iluminada se fue en 1920 a Santervás de la Vega, casándose en 1923 con Mauricio Torres García y tuvo ocho hijos. Andrea se fue en 1921 a Herrera de Pisuerga donde se casó con Mariano Bustillo alrededor de esa fecha, tuvo diez hijos, aunque sólo sobrevivieron seis.

 9) Diodora nació el 27/02/1904 y falleció el 26/03/1904.

 10) Fidela nació el 22/04/1905 y falleció el 05/04/1920. 

 11) Gregorio nació el 28/11/1906 y falleció el 09/12/1906.

 12) María Natividad nació el 24/12/1907. Se casó con Manuel García Mediavilla en Herrera de Pisuerga y tuvieron 8 hijos. 

 13) Desiderio nació el 12/02/1910. No se casó. Vivió en Polvorosa con su madre toda su vida.

14) Porfiria nació el 02/05/1913. Fue hija póstuma. Falleció el 14/05/1914.

  • El poeta, nacido en Oviedo en 1992, ya cuenta con una edición vendida antes del lanzamiento.

  • 'Los cimientos', poemario en asturiano y en castellano, salió a la venta la semana pasada.

         Andrés Astur Treceño García disfruta del éxito de su primer poemario 'Los cimientos' (Ediciones Camelot, 2015). Con una edición ya vendida a sus espaldas, Andrés presenta su ópera prima en la que compagina temas variados escritos en castellano y en asturiano. El autor, quien ya había participado en la revista Formientu y colabora con Fame Poetika, se establece como uno de los poetas asturianos más relevantes del momento, fruto del creciente interés de los lectores por la poesía de calidad y de temas actuales.

        'Los cimientos' forma parte del pujante catálogo de la editorial maliaya Camelot que cuenta con otros poemarios de éxito como 'Semillas de libertad' de Esther Rubio y 'Lo que te conté con los labios sellados” de Patricia Ramos, que ya cuentan con una edición a sus espaldas. 'Los cimientos' parece ser la base de una gran carrera literaria.

Fuente: AQUI
El programa “El arcón” entró el sábado 15/02/2014 en la aldea vallisoletana de Casasola de Airón, donde el tornero artesano Francisco Treceño ha irrumpido en el mundo de la ciencia construyendo la réplica exacta del cono diseñado por Apolonio de Perga, descubridor de las curvas cónicas y uno de los padres de las Matemáticas, junto a Pitágoras, Tales de Mileto y Euclides. El trabajo de ‘Trece’ es demandado hoy por universidades, museos y centros científicos de medio mundo.

   Además, en la vallisoletana Tierra de Medina, tiempo para deleitarse con la música tradicional más sugerente de la mano de Santiago Manzano, el ‘archiperrero’ de Villaverde de Medina, un defensor de la cultura rural gracias a sus ‘archiperres’.
Texto y vídeo extraídos de EL ARCÓN.


Los Santos Niños en España
Su culto en Buenavista de Valdavia (Palencia)

(por José Carlos Canalda)
Este artículo ha sido extraído de la siguiente página: José Carlos Canalda 





Vista panorámica de la población.
Fotografía de Juan de la Plaza


Buenavista de Valdavia es un municipio del norte de la provincia de Palencia situado a mitad de camino entre la Tierra de Campos y la montaña palentina, a 100 kilómetros al norte de la capital provincial y 30 al sur de Guardo. Pertenece a la comarca de Vega Valdavia, formada a su vez por las subcomarcas de la Vega (cursos medio y alto del río Carrión) y la Valdavia (cursos medio y alto del río Valdavia, tributario del Pisuerga), cuya cabecera es la villa de Saldaña, distante 20 kilómetros. Con una altitud media de 950 metros Buenavista, que hasta finales del siglo XVIII se llamó Agüero de Yuso, está emplazada a orillas del río del que toma su segundo nombre






Vista de la iglesia antigua. Fotografías de Juan de la Plaza


La población total del municipio era en 2006 de 413 personas, de las que aproximadamente la mitad (unas 190) correspondían a la propia localidad de Buenavista, cabecera municipal, y el resto a sus diferentes pedanías: Arenillas de San Pelayo, Barriosuso, Polvorosa de Valdavia y Renedo de Valdavia. De todas ellas tan sólo en Buenavista se rinde culto a los Santos Niños, algo por otro lado fácil de explicar dado que en toda la zona norte de la provincia de Palencia, al igual que ocurre en las vecinas de León y Burgos, se trata de una advocación sumamente frecuente, implantada con toda probabilidad a raíz de la repoblación medieval de estas tierras altas de la cuenca del Duero, aunque en el caso de Buenavista el documento más antiguo que se conserva alusivo a la parroquia de los santos Justo y Pastor data del siglo XV.


Y por tener no tienen una iglesia dedicada a los Santos Niños, sino dos, la antigua o de arriba, y la nueva o de abajo. La razón de esta dualidad es, al parecer, que la primitiva, situada sobre la loma que domina el pueblo junto a los restos del desaparecido castillo, se encontraba en estado ruinoso al iniciarse el siglo XX, por lo cual se decidió la construcción de una nueva en un lugar más céntrico, eligiéndose para ello un solar existente en el centro del pueblo sobre el que su día se había alzado la antigua ermita de santa Águeda.

Como dato curioso cabe reseñar que el arquitecto responsable de la nueva parroquial fue Fernando de Unamuno, hijo del escritor Miguel de Unamuno, el cual ejercía como arquitecto municipal de Palencia cuando tuvo lugar su construcción en 1933. Ésta es la información que sobre ella obtuve en su día de la base de datos del PIC:
Templo parroquial, de estilo ecléctico, construido en ladrillo y revocado. Una sola nave, con crucero y cúpula central. Portada en la nave, del lado de la Epístola, precedida por un pórtico. Torre de ladrillo, de tres cuerpos, a los pies del templo.

 
Vista de la iglesia nueva. Fotografías de Juan de la Plaza


En cuanto a la iglesia antigua, es escuetamente descrita en estos términos en el diccionario de Pascual Madoz, a mediados del siglo XIX:
Existen dos iglesias parroquiales, de San Justo y Pastor y de San Juan Bautista. La de los Santos Justo y Pastor está al pie de las ruinas del castillo, y es de una nave.
Al parecer, ésta quedó abandonada a su suerte hasta que recientemente ha sido restaurada, utilizándose en la actualidad como sede de actos culturales. Nada sé de la otra parroquia a la que alude Madoz, pero al salirse de nuestro tema de investigación no voy a extenderme en ello.

  La recopilación fotográfica de Buenavista es, pues, doble, al corresponder a ambos templos. Ninguna de las fotografías que reproduzco en este artículo es original mía, ya que parte de ellas fueron tomadas por mi amigo Juan de la Plaza, mientras el resto las he obtenido navegando por internet.

  Como puede apreciarse, la iglesia antigua queda en alto y aislada del caserío, razón que supongo hubo de pesar en su día a la hora de trasladar de lugar la parroquia en lugar de restaurarla. Es de pequeño tamaño y su elemento más representativo, además de la maciza torre, es sin duda el nártex exterior que se abre a los pies, un elemento arquitectónico que, sin ser infrecuente, sí lo es el hecho de que esté acompañado por un pórtico lateral.




Lápida fundacional de la iglesia nueva. Fotografía de Juan de la Plaza


En cuanto a la iglesia nueva, construida tal como quedó dicho en 1933, es sensiblemente de mayor tamaño y está construida en ladrillo parcialmente enjalbegado, un tanto al estilo de los templos andaluces o portugueses aunque esta estética no suele ser demasiado habitual por esta zona. Como se lee en la lápida fundacional, las obras fueron financiadas por el matrimonio formado por Pedro Martín Treceño y María Marcos Gutiérrez, ambos naturales de Buenavista. 
En su interior, de una sola nave, nos encontramos con un retablo de pequeño tamaño para las dimensiones del testero del presbiterio, quizá por proceder de la parroquia antigua, presidido por una imagen del monje agustino fray Ubaldo Revilla, nacido en Buenavista en 1885 y asesinado en Caudete (Albacete) en 1936, razón por la que fue beatificado, junto con otros 231 religiosos asesinados durante la guerra civil, el pasado 28 de octubre de 2007.



Iglesia nueva. Imágenes de los Santos Niños. Fotografías de Juan de la Plaza


A ambos lados del beato se encuentran las hornacinas de los Santos Niños, dos buenas tallas en las que los mártires complutenses aparecen ataviados con túnica y manto (una indumentaria, por cierto, muy diferente a la usual en el imperio romano de principios del siglo IV) y tocados con unas coronas de laurel, mientras portan la palma del martirio en una mano y un libro abierto (otro curioso anacronismo) en la otra. No acaba aquí la iconografía de los titulares de la parroquia, puesto que en el arco toral situado sobre el testero del presbiterio hay pintada una escena más o menos copiada de un antiguo grabado alcalaíno en el que se ve a los Santos Niños y al fondo, como paisaje, una escena con las torres de la ciudad de Alcalá.




Iglesia nueva. Pintura del arco toral. Fotografía de Juan de la Plaza


En Buenavista de Valdavia, como sucede en otras tantas localidades de España, la festividad de los Santos Niños tiene carácter de celebración patronal, saliendo las imágenes en procesión todos los días 6 de agosto, tal como se puede apreciar en las fotografías.



                                                    Dos detalles de la procesión de los Santos Niños. 
                                            Fotografías tomadas de www.vegavaldavia.com



16 de octubre 2017

Se va el padre Treceño, pero deja un importante legado en forma de recuerdos y conocimientos en generaciones y generaciones de alumnos del colegio de la Inmaculada, al que este religioso entregado a la enseñanza transmitió su experiencia durante los 71 años que estuvo vinculado al centro educativo de los jesuitas en Gijón. Ayer por la mañana su corazón se apagó a los 104 años en Salamanca, a donde se había trasladado hace un par de años, para vivir en la residencia que la Compañía de Jesús tiene allí. Era el jesuita de mayor edad en toda España. Gumersindo Treceño Llorente nació el 2 de enero de 1913 en Mansilla Mayor (León). Hijo de padres labradores, tuvo siete hermanos. Llegó a Gijón en 1944. Él mismo recordaba aquella época durante una entrevista concedida a EL COMERCIO cuando estaba a punto de cumplir 103 años. «Compartía piso con 16 internos, cerca de la Iglesiona. Teníamos que ir a desayunar a un piso en la calle Cabrales y, después, andando por la carretera hasta llegar al colegio. Hiciera frío o calor».

En 1946 pasó a formar parte del primer grupo de profesores del colegio de La Inmaculada. Su rostro aparece en la primera orla colgada en un pasillo que ya acumula 71 de otras tantas promociones de alumnos. Impartió las asignaturas de Francés y Religión y se tomaba con humor la fama de duro que le precedía.

«Los suspensos amargan»

«Nunca fui un hueso ni un profesor con muchos suspensos. Los suspensos amargan, sobre todo al alumno», decía con gracia en su última conversación con este periódico. No negaba, sin embargo, haber tenido que aplicar algún castigo. «Los alumnos eran todos muy educados y respetuosos, pero a veces había que darles un pequeño correctivo para que siguiesen el camino recto».

En 2009, la Asociación de Antiguos Alumnos de la Inmaculada, agrupación de la que él mismo era consiliario, le entregó la insignia de oro por su dedicación al centro. Desde 1944 únicamente se ausentó de Gijón entre los años 1955 a 1960 con motivo de su destino en el colegio Apóstol Santiago de Vigo. La misa exequial se celebrará hoy a las once en la capilla de San Estanislao de la comunidad en Salamanca.

Artículo extraído de: El comercio
















He conseguido esta foto de 1913, de gran valor porque se pueden leer los nombres de los alumnos que iban a clase en dicho momento en Polvorosa de Valdavia, con su Maestra Doña Martinica.

Reconozco a dos hermanas de mi abuelo llamadas Fidela Treceño (que falleció con quince años) y Nati (Natividad) Treceño.

La cuelgo por su interés y porque quizás alguien tenga tanta suerte como yo y reconozca en ella a algún antepasado.

 Artículo y foto de Luis Cejudo Palmero.

 Hay un artesano de la madera en Casasola de Arión que tornea conos de Apolonio.

 Casasola de Arión es un pueblo de poco más de trescientos habitantes situado al oeste de la provincia de Valladolid, limítrofe con la de Zamora, a cuya diócesis perteneció. La plaga de la filoxera terminó con sus viñedos a finales del siglo XIX y sólo el auge de la construcción de aventadoras a mediados del siglo XX permitió que el pueblo viviera un efímero auge económico, el último. Entre 1960 y 1970 el avance tecnológico hizo desaparecer las aventadoras, lo que produjo que las gentes de Casasola emigraran a la ciudad de forma generalizada, reduciéndole a lo que hoy es, un pueblo pequeño que sobrevive gracias a la agricultura.

 Al forastero, que soy yo, lo reciben con curiosidad y simpatía. Los que van a pie le saludan a viva voz y los que se trasladan en coche alzando la mano. Enseguida me llama la atención el contenido de las placas colocadas en las esquinas de las calles que informan de su denominación. En una se hace referencia a dos fechas, 18 de de julio y 14 de Abril, y a un hombre ilustre del pueblo, el Dr. José Palencia Valverde, de quien sólo sé que fue médico de Casasola. Obviamente debió ser de los buenos, querido entonces y ahora recordado. Encuentro otra placa en la que conviven los nombres del General Sanjurjo, famoso general golpista, con Fernando de los Ríos, no menos famoso dirigente socialista, y Constitución. No se dice a cuál de las múltiples constituciones que hemos tenido en este país se refiere, aunque es de suponer que es la que hoy está en vigor. Pienso, y como forastero probablemente esté equivocado, que se trata de un intento de que un texto constitucional sea capaz de dar cobijo a ambos, defensores de pareceres irreconciliables. Me cuenta Treceño que se trata de una corriente que nació en Peñafiel y que pretende mostrar en las placas junto con el nombre actual, en mayúscula, los diferentes nombres que cada calle ha tenido a lo largo de la Historia. A mí no me parece mala idea.

 Compro el Norte de Castilla en el supermercado del pueblo, y la señora que me atiende celebra que sea el periódico que ando buscando, pues es el único que allí llega. Observo que todos hablan un perfecto castellano, sin fisuras, entonaciones ni contracciones que aporten sonidos diferentes a las letras que conforman las palabras. Estoy en Valladolid.

 Nicolás Varela, un vecino con el que entablo conversación, señala una construcción que albergó una fábrica de material bélico que nutría de armas al ejército de Franco durante la última guerra civil.

 A menos de cien metros de aquel lugar, ocupando una construcción donde en su día se encontraba una fábrica de aventadoras llamada “VILLAR SIN RIVAL, cuyo rótulo sobrevive aunque apenas hoy es perceptible desde el exterior, se encuentra el taller donde Francisco Treceño tornea conos de Apolonio.

Dejo aquí el enlace para leer todo el artículo completo: El cono de Apolonio.